El Gobierno ha planteado modificar la distribución de determinados feriados nacionales, sin reducir su número, trasladándolos a los días viernes con el objetivo de generar fines de semana largos. La propuesta busca que las familias puedan planificar con mayor anticipación sus descansos y viajes, pero también que las empresas puedan organizar sus actividades conociendo previamente el calendario de feriados. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, la medida podría reducir el impacto que los feriados ubicados entre martes y jueves generan sobre la productividad.
Desde una perspectiva económica, trasladar los feriados a los viernes permitiría concentrar los días de descanso y disminuir las interrupciones de las jornadas laborales durante la semana. Esto podría facilitar una mejor planificación de las metas y actividades empresariales, evitando que un feriado a mitad de semana interrumpa la continuidad de las operaciones. Al mismo tiempo, los fines de semana largos podrían generar un mayor movimiento económico, especialmente en sectores como el turismo, transporte, hotelería, gastronomía y comercio, que se benefician del desplazamiento y consumo de las familias.
En consecuencia, la propuesta no implica eliminar los feriados ni reducir el derecho al descanso, sino modificar su distribución para buscar un equilibrio entre la protección del descanso de los trabajadores, la continuidad de las actividades productivas y la dinamización de determinados sectores económicos. Su eventual implementación deberá considerar estos efectos de manera integral, procurando que una mejor organización de los días festivos contribuya tanto a la productividad empresarial como al desarrollo del turismo y la economía interna.