En el marco de la Semana Nacional de la lactancia, SUNAFIL recordó que las madres trabajadoras tienen derecho a una hora diaria de permiso para lactancia materna hasta que su hijo cumpla un año de edad, considerándose dicho tiempo como efectivamente laborado para efectos legales y remunerativo. Este permiso puede ser fraccionado en dos periodos iguales dentro de la jornada laboral. Asimismo, los centros de trabajo público y privados que cuenten con 20 o más mujeres de edad fértil deben implementar un lactario institucional que permita la extracción y conservación adecuada de la lecha leche materna durante la jornada laboral.
La protección de este derecho no solo responde a la necesidad de garantizar la salud y bienestar de la madre y del menor, sino también a la obligación del empleador de proporcionar condiciones que permitan compatibilizar las responsabilidades familiares con el desarrollo laboral. En ese sentido, contar con espacios adecuados y respetar el permiso de lactancia puede contribuir a fortalecer el compromiso de las trabajadoras y favorecer un mejor clima laboral, generando efectos positivos en la productividad de la empresa.
En consecuencia, el permiso de la lactancia y la implementación de lactarios no deben entenderse únicamente como obligaciones laborales, sino también como medidas de protección que favorecen la conciliación entre la vida laboral y familiar. El cumplimiento de estas disposiciones permite garantizar los derechos de las madres trabajadoras y, al mismo tiempo, contribuir a las relaciones laborales más sostenibles, en las que la protección de la maternidad no constituya un obstáculo para el desarrollo profesional de las trabajadoras.